VI.
Esquema del Currículo
A. INTRODUCCIÓN- Esta sección
provee un breve resumen del programa, sus recursos y su filosofía
educativa.
B. TEMAS O DISCIPLINAS QUE SE VAN A ENSEÑAR-
En esta sección se provee una lista de asignaturas
que se enseñaran durante la residencia. Este es el
marco en torno al cual se diseñará el programa.
Es esencialmente un modo de separar el tema amplio, Medicina
de Emergencia, en una serie de asignaturas diferenciadas
y manejables. En este documento el currículo se organiza
de acuerdo con las amplias disciplinas médicas, pero
se pueden utilizar otros métodos, tales como: sistemas
de órganos o títulos del Contenido Medular.
C. CURRÍCULO DE TEMAS INDIVIDUALES-
En esta sección, se provee un currículo por
cada tema. Esto incluye: metas, objetivos, métodos
de ejecución, técnicas de evaluación
y retrocomunición. Es importante describir cómo
variarán los objetivos y los métodos de ejecución
dependiendo del escenario clínico y el año
de entrenamiento. Por ejemplo, Anestesia (Apéndice
A) no sólo se describe como una rotación clínica,
sino también como un tema enseñado en la Sala
de Emergencia. Existen distintos objetivos en Anestesia por
cada año del programa y distintas actividades para
lograr estos objetivos. Ya que ésta es la forma en
que el tema es enseñado, es probable que esta descripción
sea la más precisa que la típica descripción
aislada de una rotación de Anestesia. Descripciones
como esas también proveen una evidencia sólida
que las responsabilidades escalonadas existen en un programa.
Los apéndices A y C proveen ejemplos
de un esquema básico o lista de temas dentro de los
cuales la Medicina de Emergencia se puede subdividir, así como
una descripción del currículo para Anestesia.
Este último se provee como un ejemplo de los elementos
esenciales que deben de ser incluidos en un currículo,
no como un modelo de cómo un programa particular debe
ser estructurado. El apéndice D enumera las metas
y objetivos para cada uno de los 24 temas del Apéndice
C. Estos pueden ser fácilmente modificados para describir
las características únicas de un programa en
particular.
D. EVALUACIÓN- Un sistema de evaluación
cuidadosamente planificado es el instrumento que utilizan
los programas para determinar si los objetivos del programa
se cumplieron o no. Los métodos subjetivos y objetivos
pueden ser incorporados efectivamente a un programa de residencia.
Los métodos de evaluación seleccionados deben
ser concordados con la ejecución o el comportamiento
particular que se desea medir. Las técnicas objetivas
son mejores para medir ejecuciones cuantitativamente (por
ejemplo: cantidad de pacientes vistos, cantidad de procedimientos
desarrollados satisfactoriamente, puntuaciones de pruebas
cortas, asistencia a las conferencias). Las técnicas
subjetivas se utilizan frecuentemente para comportamientos
complicados o para evaluaciones cualitativas (por ejemplo:
juicio en el manejo de un paciente, destrezas interpersonales).
Las evaluaciones se pueden diseñar para probar el
estándar mínimo de una ejecución (por
ejemplo: habilidad para entubar) o pueden ser comparaciones
relativas entre las personas examinadas (por ejemplo: percentil
en el examen de servicio de ABEM). Ambos métodos tienen
sus fortalezas y debilidades, por lo que la mayoría
de los programas utilizan una combinación de parámetros
de ejecutorias relacionados con el método apropiado
para un objetivo particular.
Los instrumentos de evaluación deben
corresponder con los objetivos del programa. Demasiadas evaluaciones
enfocan excesivamente en una variedad de características
subjetivas del residente pero nunca determinan si los residentes
lograron los objetivos del programa. Todas las evaluaciones
escritas deben referirse específicamente a los objetivos
educativos relevantes (ver Apéndice A).
Además de las evaluaciones de rotaciones
específicas o del curso, es necesario describir el
sistema general de evaluación que existe en el programa
educativo. El Apéndice B describe una cantidad de
métodos de evaluación que se pueden utilizar.
E. RETROCOMUNICACIÓN- Es el mecanismo
por el cual los residentes y la facultad conocen si están
cumpliendo con los objetivos del programa. Esta sección
del currículo debe describir el sistema general por
el cual se compartirá con los residentes y con la
facultad la información obtenida del proceso de evaluación.
Debe estar claro que la retrocomunicación se provee
de manera regular y sistemática. Las responsabilidades
precisas de varios miem bros de la facultad en el proceso
de la retrocomunicación deben estar detalladas y se
debe proveer un itinerario para dichas actividades.
Se deben describir ambos métodos, el
formal y el informal. Por ejemplo, los mecanismos formales
pueden incluir evaluaciones escritas y revisiones semi-anuales;
y los mecanismos informales pueden incluir comunicaciones
verbales o escritas directas relacionadas con un suceso específico.
F. CONTENIDO DEL PROGRAMA- Todo currículo
debe contener una lista de la materia de estudio que el programa
pretende enseñar, ejemplo: el contenido del programa.
Esta tarea ha sido simplificada en la Medicina de Emergencia
por la disponibilidad del Contenido Medular. No obstante,
la simple reimpresión del Contenido Medular e inclusión
en el currículo no es informativa. En cambio, el currículo
debe incluir un sistema que conecte los puntos del Contenido
Medular con los objetivos educativos específicos del
programa. Esto documentará que el programa está diseñado
para enseñar todos los puntos importantes del contenido.
En el Apéndice E se ha hecho una remisión del
Contenido Medular con la lista de metas y objetivos que se
proveen en el Apéndice D. Además, se ha hecho
otra remisión de la lista de metas y objetivos para
indicar los puntos del Contenido Medular relacionados.
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